La parroquia La Pila debe su nombre a un pozo de agua prehispánico de origen Manteño, alimentado por una vertiente subterránea. En torno a este pozo se levantó una estructura única de gran valor histórico, testigo de la riqueza patrimonial de la cultura Manteña, con más de 700 años de antigüedad.
La ancestral pileta fue sometida a un proceso especializado de limpieza, conservación y documentación, que permite resguardar los vestigios arqueológicos en su interior. Durante la intervención se realizó la succión del agua, limpieza del fondo y reposición de los restos arqueológicos en su ubicación original, garantizando la preservación de su valor histórico y cultural, y protegiendo la memoria ancestral de la comunidad.
El trabajo fue liderado por Gema Quijije, gestora cultural de La Pila, en coordinación con el GAD Municipal de Montecristi, el GAD Parroquial, el Cuerpo de Bomberos, el INPC, el Museo Antropológico de Guayaquil, artesanos locales y la comunidad. La jornada contó con la presencia del alcalde Jonathan Toro y la ministra de Cultura, Romina Muñoz, quienes destacaron la importancia de fortalecer la identidad cultural y preservar las raíces históricas del cantón.
Con esta acción, Montecristi reafirma su compromiso de ser un cantón seguro, cultural y turístico, donde la historia se convierte en motor de desarrollo y orgullo para sus habitantes.